No hay quien controle al amor
de hecho te quiero como a nadie más
pero a veces es ella
la que me derrumba mi seguridad.
Y sigo esclavo de sus besos
y sigo preso de mis miedos
hemos llegado a un punto de inflexión
en el que ésta obsesión
está apartándome de tí.
Y sigo esclavo de sus besos
y sigo preso de mis miedos
y sigo sin saber por qué razón
ella sigue en mi interior
en nuestro punto de inflexión.
Y sigo esclavo de sus besos.
sábado, 20 de marzo de 2010
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